EFE.- La Real Sociedad mantuvo en Anoeta su buena línea de jornadas anteriores y obtuvo un esforzado triunfo con el que presenta su candidatura al ascenso, tras vencer a un buen Albacete que se hunde con un solo punto en el fondo de la clasificación. Se enfrentaba en San Sebastián un equipo en progresión como el local a un colista desquiciado en este inicio de temporada ante la ausencia de resultados acordes al potencial de su plantilla, pero lo cierto es que para cualquier aficionado desconocedor de la condición de uno y otro hubiera sido complicado determinar quien era quien, ya que la igualdad fue dominante en los primeros 45 minutos.
El primer susto, de hecho, fue para la afición local y llegó en el minuto 3, como no, en una jugada de estrategia que es la auténtica cruz de un conjunto donostiarra que estuvo cerca de tener que sacar el balón del fondo de la portería, tras un remate de cabeza del central Mainz. El encuentro, caracterizado por la brega y dominio alterno, sí tuvo en la Real al equipo que merodeó con mayor peligro la portería contraria, aunque sus acercamientos eran más efectistas que efectivos y únicamente tuvo una ocasión de gol en el primer periodo, en un cabezazo de Garitano tras un córner.
La estrategia del Albacete parecía clara, consistía en esperar a la Real en su campo y aprovechar en el segundo tiempo su desgaste para tratar de sorprender al contraataque, además de sacar un dividendo de los nervios que se deberían ir adueñando de una afición a la que únicamente le valía la victoria.
Obús de Garitano No contaba el técnico Quique Hernández que toda su estrategia de partido, que estaba saliendo según lo estipulado, se fuera a romper en el minuto 58 cuando Gaizka Garitano empalmó de volea desde fuera del área un balón dividido y, con la colaboración involuntaria de Ferrón, coló un obús en la portería defendida por Javi Martínez para marcar el uno a cero.
La entrada de Barkero, muy motivado en su retorno a Anoeta, llevó aparejado una mejora de imagen del conjunto castellano manchego y de sus botas surgió casi todo el peligro de un conjunto visitante que estuvo a punto de empatar en un remate de Meyong, solo ante Riesgo. La postrera expulsión de Jiménez impidió ya la posibilidad de igualar el choque. |