EL MUNDO DEPORTIVO.- Tarde primaveral y terreno en buen estado, con mayor asistencia de público debido a la llegada del nuevo entrenador del Albacete, Julián Rublo, que en su debut ha transformado al equipo, dándole más agresividad y confianza, habiendo puntuado en la pasada jornada en el “Rico Pérez” y en ésta venciendo al líder merecidamente. El Albacete recibía al Lévante con mucho respeto, pero con la lección bien aprendida. De salida, los levantinos dieron sensación de auténticos gallitos del grupo, con un juego muy fluido y técnico que les hacía dominar el juego en la zona ancha con un ariete, Martín que llevaba en jaque a toda la defensa local.
Los locales exponían mucho al jugar sin defensa libre, y organizando en el centro del campo una tela de araña que poco a poco fue diluyendo el juego visitante, gracias a un pressing muy severo y a un derroche enorme de energías que hizo que sus jugadores se multiplicaran en todas las jugadas y anularan a sus rivales. Si a esos añadimos que el Albacete fue por delante en el marcador, podemos comprender que llevados en bolandas por su moral, su victoria fue justa y merecida. A lo comprendió la afición, que despidió a su equipo con una ovación de gala. |