EFE.- El Vecindario se reencontró con la victoria y dio un impulso en su lucha por alcanzar el difícil objetivo de mantenerse en la Segunda, al imponerse al Albacete por 1-0, en un partido de mucha pugna.
Arrancó el equipo insular, colista de la clasificación y que no ganaba desde el pasado día de Reyes, ante el Tenerife, con la consigna de no repetir errores anteriores y sacar provecho de su imperiosa necesidad de ganar, algo que posibilitó unos minutos iniciales de elevada intensidad.
Pese a que la primera acción digna de reseñar fue un centro cerrado de Cañas que detuvo Kelemen (minuto 5), el mayor control y protagonismo correspondió a los futbolistas locales. El serbio Nenad, muy activo, disfrutó de una ocasión en el minuto 10, que malogró por su escasa puntería, ya que, tras un centro atrás, remató excesivamente alto.
Pero en la posterior acción ofensiva, el jugador de la cantera canaria Carlitos, asistido por el propio Nenad, no perdonó ante Sanzol e inauguró el tanteador, llevando a las gradas el jolgorio. La reacción manchega llegó con sendos disparos de Juan Carlos y Alegre en las inmediaciones de Kelemen, que no tuvieron la dirección adecuada ni continuidad en el tiempo que restó hasta el descanso.
En la reanudación, el cuadro manchego trató de estirar líneas, aunque siempre le faltó la contundencia necesaria para generar peligro ante el marco de Kelemen. Zahínos probó fortuna al poco del comienzo, aunque el balón salió desviado.
El conjunto que dirige Ferrando tuvo en Gato, con un nuevo lanzamiento, a su exponente a la hora de buscar la igualada, aunque Borrero, recién incorporado, le replicó con una vaselina excesivamente desviada.
De ahí al final, la labor se perdió en imprecisiones conjuntas, alguna riña que costó expulsiones y en la incapacidad albaceteña para lograr un empate que, por rendimiento, no mereció. |