EFE.- El Albacete salvó un punto en el tiempo de descuento gracias al gol de Biagini, en un partido extraño, que se saldó con tres expulsiones, dos por parte vitoriana, de Coromina y de Angel, y una por la manchega, de Zahínos. En la primera se vio con perfecta nitidez que la filosofía del técnico Quique Yagüe era la de arropar defensivamente a su equipo y esperar alguna oportunidad, algo que en este periodo no llegó a producirse. No fue así para los locales que a los 24 minutos desaprovecharon un penalti, bastante riguroso, sobre Calle, que el propio delantero madrileño se encargó de fallar con un lanzamiento muy flojo.
El partido salió loco en el segundo tiempo. A los tres minutos de la reanudación, Zahínos, que luego sería expulsado se aprovechó de una indecisión de Porato para rematar a placer, un gol en el que la fragilidad defensiva vitoriana quedó expuesta. Después llegaron las expulsiones y los goles del Alavés, el primero a los 62 minutos, obra de Arthuro y el segundo de Toni Moral tras un buen centro desde la derecha de Astudillo que Toni Moral remató con mucha clase.
Cuando todo parecía indicar que el partido terminaría con triunfo de los de Yagüe llegó el gol del empate de Biagini en tiempo de descuento tras un gran pase por arriba de Cámara. En definitiva, un empate que puede parecer justo, aunque a los vitorianos les sabrá amargo por el momento en el que llegó y muy dulce a los albaceteños, por idéntico motivo. |