EFE.- El Albacete y el Salamanca firmaron un empate a uno en un partido que los charros jugaron con superioridad numérica desde el minuto ocho, y que no supieron aprovechar para ganar. Al final los de Javi López también perdieron a un futbolista por la auto expulsión de Vela. El partido quedó condicionado muy pronto con la más que rigurosa expulsión del central albaceteño Noguerol que vio tarjeta roja directa en la medular del campo manchego por una falta sobre Braulio que debió ser sancionada con tarjeta amarilla. La expulsión del central obligó a Ferrando a retrasar a Cañas al centro de la zaga, esto propició un dominio absoluto por parte salmantina de la situación. La posesión era abrumadora, y con ella la precipitación, porque cada jugador del Salamanca que llegaba por las inmediaciones del área albaceteña buscaba el gol por su cuenta, con disparos que no llegaron a inquietar en exceso al meta local. La mejor oportunidad para el Salamanca llegó en un mano a mano de Vela con Javi Martínez que resolvió el meta saliendo con rapidez, para hacerse con el balón por bajo. Ferrando introdujo a un central, Buades, retirando a un hombre de banda, el mallorquín ocupó su puesto natural y Cañas abandonó la defensa para jugar en el doble pivote, y ahí cambió el partido. La superioridad numérica se desvaneció y el Albacete se estiró en busca de la meta de Tete. El primer aviso llegó a los treinta y seis minutos, Calle puso un centro al que no pudo llegar Biagini por muy poco. Había sido la antesala del gol. Dos minutos más tarde, un centro de Cañas fue rematado espectacularmente por Calle de media chilena, marcando un golazo que dejó helados a los jugadores charros que ya no supieron reaccionar hasta el final del primer tiempo. La segunda parte fue un auténtico monólogo por parte del Salamanca que tuvo el balón en su poder durante la mayor tiempo del período. El Albacete se encerró tratando de defender su exigua ventaja y eso facilitó las cosas a un Salamanca que sabía que el gol llegaría tarde o temprano. Y tardó más de lo esperado, pero llegó. A los ochenta minutos: Ze To remató de cabeza al fondo de las mallas, estableciendo el empate definitivo. |