EFE.- El Albacete superó la barrera de los cincuenta puntos en los que se ha cifrado la permanencia matemática al imponerse por dos goles a uno, en un partido en el que los locales se encontraron con un inesperado regalo del meta Roberto para conseguir su segundo gol, el que le dio la victoria y que mete en apuros al conjunto asturiano.
El Sporting salió muy fuerte y fruto de la intensidad de su salida fue la ocasión de gol que dispuso a los dos minutos a los pies del Edwin Congo, el colombiano se topó con el joven Javi Martínez que envió a córner. La respuesta del Albacete llegó dos minutos después, en un remate de cabeza de Calle que salió desviado. Poco a poco, el Sporting fue perdiendo gas y el Albacete, es cierto que con poca intensidad, fue creando peligro. Así, a los trece minutos, Barkero gozó de una gran ocasión totalmente solo ante Roberto, pero su disparo se fue fuera del marco.
El gol del Albacete llegó a los 18 minutos. Tras una muy buena jugada colectiva, el balón fue rematado por Pablo dejando el esférico en boca de gol, donde Calle solamente tuvo que meter la cabeza para marcar. El Sporting pudo equilibrar a los 35 minutos, en una jugada en la Barral en un mano a mano con el meta albaceteño terminó estrellando el balón en el poste. La mala noticia para los locales llegó con sendas y graves lesiones. La primera la de Cámara a los 23 minutos con una posible rotura del ligamento cruzado de su rodilla izquierda. La segunda, la de Barkero, a los 42, con una posible rotura de fibras en el abductor.
El gol 'tonto' de la jornada
La segunda parte transcurría con más pena que gloria, con un Sporting que lo intentaba con muy poca fe, y con un Albacete muy cómodo con la situación hasta que llegó la jugada "tonta" de la temporada.
Corría el minuto 60 cuando Roberto creyó oír un pitido que solamente él interpretó como fuera de juego. Puso el balón al piso y Pablo García, que pasaba por allí, aprovechó el regalo para enfilar totalmente solo la portería asturiana y marcar el segundo gol ante la perplejidad de los jugadores del Sporting y el enfado monumental del meta rojiblanco.
A falta de nueve minutos para el final, el Sporting acortó distancias. Un fallo defensivo a la hora de ejecutar el fuera de juego finalizó con el balón en la cabeza de Congo, que a puerta vacía marcó a placer. El gol abrió una puerta a la esperanza sportinguista, pero el poco tiempo que quedaba se la cerró. |