EFE.- Albacete y Ciudad de Murcia disputaban un partido en el que solamente estaba en juego el "premio de consolación" de quedar cuarto clasificado, pero todo quedó como al principio, porque empataron a dos goles.
La primera parte fue murciana, mientras que la segunda lo fue albaceteña, con un protagonista, el canterano Pablo García autor de los dos goles manchegos.
El Consejo de Administración del Albacete regaló entradas para tratar de recuperar espectadores en el estadio albaceteño, aunque estos no pudieron disfrutar de un gran espectáculo por parte de sus jugadores.
Un Albacete apático, sin profundidad, con un juego plano de lado a lado del campo, satisfecho con su mínimo esfuerzo, enfadó a los casi seis mil espectadores que acudieron al estadio. Además, el Albacete encajó dos goles del Ciudad de Murcia, que se limitó a estar muy bien situado, salir con mucha velocidad y aprovechar sus ocasiones.
José Luis Oltra, uno de los candidatos a sustituir a Ferrando en el banquillo albaceteño demostró tener a su equipo muy bien trabajado.
El primer gol murciano llegó a los 32 minutos, en un fallo de Buades a la hora de despejar dejando el balón en la frontal del área, donde Gibanel se aprovechó del regalo para internarse en el área y batir a Javi Martínez de disparo raso.
El segundo en el minuto 44, en una jugada en la que desde la grada se pudieron apreciar dos infracciones, un posible fuera de juego en el inicio de la jugada, y una falta. Dos acciones que el colegiado no vio y que permitieron el gol de Goitóm por alto.
Tan mal lo habían hecho los manchegos en la primera parte, que en la segunda solamente podían mejorar. Y así sucedió los de Ferrando salieron con más mordiente y fruto de ello fue el gol del canterano Pablo García a los ocho minutos de la reanudación. Un centro desde la izquierda de Peña fue rematado por el joven jugador albaceteño de cabeza batiendo a Jose Juan.
El mismo protagonista fue el autor del segundo tanto albaceteño, tras una jugada con varios regates en el interior del área del Ciudad el balón le llegó al canterano, pegado a la línea de fondo, tal vez José Juan se esperase un centro y dejó desprotegido el palo corto, por donde Pablo García le batió con un centro-chut.
Por entonces el Ciudad de Murcia había desaparecido del partido y el Albacete reconciliado con su afición. A los 78 minutos, Pablo García en racha sacó una falta que José Juan sacó con muchísimos problemas. Eran los peores momentos del Ciudad de Murcia. al final ambos equipos firmaron un empate, que a tenor de lo realizado por cada uno ellos en ambos periodos se puede calificar como justo. |