EFE.- El Deportivo Alavés consiguió tres puntos de oro al derrotar (3-0) en un partido condicionado por los cambios realizados por el entrenador albaceteño y la lesión del meta manchego Jonathan, dos circunstancias que favorecieron la victoria vitoriana en un partido que, quien lo diría, parecía abocado al empate. El dominio de los primeros cuarenta y cinco minutos fue alterno, aunque en el primer tramo la posesión fue total por parte del equipo de Uribe. Hubo mucha posesión, tanta como que al final del primer tiempo las estadísticas le daban un sesenta por ciento por un cuarenta para los albaceteños.
Los de Quique Hernández, por su parte, protagonizaron las mejores ocasiones de la primera parte, especialmente significativas fueron las de Iker Begoña a los trece minutos. Un tremendo trallazo al que Bernardo respondió con una gran parada. Dos minutos más tarde fue Gabri el que puso a prueba los reflejos del meta del Albacete con un disparo raso que Jonathan envió a córner. Los manchegos continuaban llegando con mucha fluidez, sobre todo por su banda izquierda, y fruto de una de ellas fue la acción que terminó con el balón en la otra banda y con una falta que lanzó Barkero sin que nadie llegase a tocar el balón lo que provocó que el esférico botase delante de Bernardo que nuevamente acreditó sus extraordinarias condiciones.
Gran actuación de Jonathan La última acción de peligro del encuentro llegó sobre el minuto cuarenta y cinco en un mano a mano que Jonathan resolvió con una gran parada cuando Raúl Sánchez ya levantaba los brazos para festejar el gol. En la segunda parte, el dominio visitante se vio incrementado aún más y lo cierto es que a pesar de ello, el partido parecía condicionado al empate. Pero llegó la jugada clave del partido con la lesión del meta Jonathan y el partido se rompió por completo. Quique Hernández que había realizado un doble cambio que no aportó nada, si acaso un desequilibrio total en su equipo, se vio obligado a realizar su tercer cambio dando entrada al meta Javi Martínez cuando tenía preparado el de Bauzá.
Poco más de un minuto llevaba el meta sobre el campo cuando encajó el primer gol. Corría el minuto 74 y Sergio, viendo la posición adelantada del portero, disparó levantando el balón lo suficiente como para batir a Javi Martínez. El gol fue un mazazo insalvable para los manchegos que aún encajaron dos más. El segundo a los ochenta y dos minutos, obra de Pablo Casar que aprovechó un tremendo fallo de Baggio en un despeje. El tercero y más anecdótico con el tiempo cumplido. Una cesión de Noguerol fue despejada por Javi Martínez, el balón dio en Aganzo entrando mansamente en la portería albaceteña. El gol colmó la paciencia de los aficionados manchegos que comenzaron a pedir soluciones al Consejo de Administración con gritos de "fuera, fuera". |