JOSÉ LUIS ROYO. LA VERDAD.- Un gol de Barkero en el minuto 91 dio un punto al Albacete en su visita a Córdoba en un partido que tuvo el mismo guión de toda la temporada, con los manchegos dominando en el primer tiempo, pero desapareciendo en la segunda mitad, permitiendo a los cordobeses adelantarse en un partido que no lo merecía. Un arreón final sirvió para que Barkero marcara un golazo y después, la lamentable actuación de parte del público del Córdoba que no paró de lanzar objetos al campo y que hizo que el encuentro tuviera que suspenderse a falta de un minuto. Un empate que sabe a poco porque se necesita mucho más, aunque para más de uno, el punto sumado ayer sepa a gloria.
Sorprendió de inicio Quique Hernández dando entrada en el once a David Bauzá para acompañar a Íker Begoña en el medio centro y adelantando a Fernando Morán hasta la media punta, buscando, sin duda, tener una mayor presencia en ataque e intentar romper la mala racha ante la portería contraria.
Tampoco es que el Alba tuviera ayer más pegada que otros días, ni mucho menos, pero sí es cierto que en los primeros cuarenta y cinco minutos dominó a su rival y tuvo más presencia ofensiva que un Córdoba demasiado desordenado.
De todas formas, la primera llegada fue de los locales, en un balón parado que tocó Assen de cabeza para que Arthuro rematase a placer, pero delantero brasileño le dio al aire, en una jugada extraña en la que pidió penalti, a pesar de que nadie le había tocado.
El partido en su primera parte volvió a ser un tostón, porque, si bien el Alba era el que llevaba el peso, el juego de ataque moría en la línea de tres cuartos. Eso sí, Peña por la izquierda tuvo un par de entradas con cierto peligro que no fueron aprovechadas por los manchegos, demostrando la carencias de este equipo en ataque. Mientras, en la banda derecha, Ferrón no parecía centrado en atacar y sí más en defender al lateral Diego Reyes.
Ocasión de Ferrón
Pero la ocasión más clara del Alba en la primera parte llegó a los 36 minutos, cuando Ferrón rompía el fuera de juego y se plantaba solo ante Valle, aunque el catalán se entretuvo demasiado y al final se le echó encima el cancerbero y la defensa cordobesa y pese a que Ferrón reclamó penalti, lo cierto es que no lo hubo. Poco antes del descanso, el Alba volvió a meter el miedo en el cuerpo a la parroquia local después de que Baggio lanzase una falta que tocó en la barrera, despistó al portero y se marchó rozando el palo.
Pero la última palabra en el primer periodo la tuvo el Córdoba, en concreto Katxorro, que se aprovechó de la pasividad de Bauzá en la frontal del área para sacarse un trallazo que estuvo cerca de convertirse en el primer gol del partido.
Tras el descanso pasó lo de siempre, el Alba dio un paso atrás y el rival se fue a por el partido, mientras que los manchegos buscaban la contra. Y, primero con Barkero, que se internó en el área y disparó sobre un defensa, y después de Ferrón, que volvió a estar lento, pudieron adelantar al Alba.
El guión comenzaba a cumplirse cuando aparecieron los despistes defensivos que permitieron a Arthuro quedarse solo delante de Valbuena, pero el brasileño se llenó de balón y disparó fuera. Un minuto después sucedió lo mismo, pero Arthuro estuvo lento y la defensa deshizo el entuerto.
Javi Moreno no perdona
Paco Jémez, que vio el partido desde la grada, se dio cuenta de que el alba estaba empezando a dar síntomas de desfallecimiento y dio entrada a Javi Moreno por Arthuro y el delantero valenciano no falló. En el primer balón que le llegó marcó. Fue tras un preciso centro de Arteaga que Baggio no acertó a despejar, Javi Moreno la bajó con el pecho, se deshizo con el cuerpo de Diego Alegre y con la puntera sorprendió a un Valbuena que se quedó a media salida y que sigue sin hacer paradas que le den puntos al equipo.
Fue entonces cuando reaccionó Quique Hernández. De momento dio entrada a Meyong Zé y a Xavi Jiménez, retirando a un Ferrón hundido y a ¿Íker Begoña! De todas formas, el Alba era inoperante y no terminaba de llegar arriba. De hecho, las contras del Córdoba daban más miedo que los ataques manchegos. Entró César Díaz y entonces sí, entonces el Alba tocó zafarrancho de combate. El canterano se movió bien en todas las posiciones de ataque y en su primera intervención de se marchó muy bien por la izquierda y puso un buen balón a Meyong Zé que remató al palo, demostrando su incapacidad manifiesta de cara al gol.
Pasaban los minutos y el Alba lo intentaba, pero no podía. Hasta que, cuando todo parecía acabado, Calandria provocó una falta en la frontal del área que sirvió a Barkero para marcar un auténtico golazo que impide al Alba dormir como colista.
Lanzamiento de objetos
El equipo estalló de júbilo tras el tanto de Barkero y el público local estalló de rabia lanzando todo tipo de objetos que obligaron a Pérez Riverol suspender el choque.
Apenas quedaba un minuto y medio de descuento, pero todavía tiene que decidir el Comité de Competición, aunque lo lógico es que se dé por finalizado el encuentro con el resultado reflejado ayer y que el Córdoba sea duramente sancionado por la lamentable actitud del algunos aficionados.
Lo más triste es que el vestuario del Alba estaba eufórico tras el empate cosechado. Está claro que un punto es mejor que cero, pero este equipo, con esa actitud demuestra día a día que lo que le falta es ambición. Nos conformamos con no perder cuando necesitamos ganar para tener algo de vida. Ahora el club dirá que los resultados de la jornada han beneficiado al Albacete, para seguir viendo una realidad distinta a la del resto del mundo.
Gasten sus fuerzas en sacar esto adelante porque este club se merece un respeto y piensen más en qué refuerzos se necesitan, en si el entrenador es capaz o no de sacar al equipo del descenso y no en querellas y juicios, esto no es un despacho de abogados, es un club de fútbol. |