EFE.- De la mano de un gran Fernando Morán, que marcó el primer gol y provocó la falta que dio origen al segundo, el Albacete no sólo consiguió doblegar al Polideportivo Ejido por un claro y cómodo 2-0 sino que sale de los puestos de descenso, en los que se encontraba desde la tercera jornada. Los manchegos, eso sí, se encuentran empatados en la tabla con el propio conjunto almeriense y con Las Palmas.
Albacete y Poli Ejido ofrecieron una primera parte en la que demostraron de manera clara el por qué de su clasificación. Se puede ver peor fútbol, pero no será sobre un terreno de juego en el que presumiblemente actúan profesionales. Tal cantidad de despropósitos es difícil que se repitan en cuarenta y cinco minutos de juego.
Tácticamente hablando, lo más destacable fue la presión que Luis César mandó ejercer a sus jugadores al principio del partido, una presión que ahogó la salida de los manchegos que buscaban las bandas para tratar de acercarse a la portería de Iglesias. Sin nada de juego, lo cierto es que los de Quique Hernández lograban acercarse a la portería del Polideportivo Ejido, aunque para ser más preciso, el que se acercaba era el balón, dado que los manchegos apenas llegaban. Eso le ocurrió en un par de ocasiones a los albaceteños.
Con algún remate cercano a los palos como el protagonizado por Ferrón a los 42 minutos, el partido iba muriendo en su primera parte hasta que llegó el minuto 45. David Bauzá peleó un balón en la frontal del área del Polideportivo Ejido, se hizo con el balón y ofreció un buen pase de gol a su compañero Fernando Morán, que se plantó solo ante Iglesias y supo batirle con clase y levantando el balón en su salida. Increíble pero cierto, una primera parte para olvidar y los manchegos que se adelantaban en el marcador.
Temprana sentencia Y al poquito de empeza el segundo tiempo, el Albacete sentenció muy pronto. De hecho, sólo se habían consumido diez minutos de juego cuando una falta sobre el propio Fernando Morán en la frontal del área grande fue lanzada por bajo y con mucha rosa por Barkero marcando el segundo gol para los manchegos. Un tanto que hizo mucho daño a los almerienses.
Luis César movió inmediatamente ficha, consumiendo los cambios que le restaban por hacer, mandando un doble cambio, en el que retiró a Bermejo y Pedro Vega, dando entrada a Juli y Molina Con el dos a cero a su favor, el Albacete cedió el mando a los andaluces buscando de manera descarada el juego al contragolpe.
Una táctica que no le dio fruto a los albaceteños, a pesar de haber gozado de alguna jugada como la pretendida. A falta de cinco minutos, el Polideportivo pudo acortar distancias en una jugada embarullada dentro del área manchega que Pablo García bajo palos evitó que entrase a gol. |