EL MUNDO DEPORTIVO (Pedro Líbero).- El Celta salió a cuidarse mucho y a ver cómo reaccionaba el Albacete empujado por su gente. No le fue nada mal al equipo de Carlos Aimar en el primer tiempo si se tiene en cuenta que no sufrió sofocones y que además se fue al entretiempo con un gol de ventaja conseguido por Uribarrena. Nada más redondo ante un equipo que si estaba nervioso en su necesidad de ponerse como protagonista delante de su gente más se puso cuando se encontró perdiendo y con un tiempo por delante para emparejar el marcador en un partido que se le complicaba demasiado por las característica conservadoras del rival.
Si en la primera etapa el Albacete sólo llegó por intermedio de Gudelj y una jugada de Dos Santos que Patxi Salinas salvó cerca de la línea, en el complemento apretó más a los de Aimar llegando al empate por mediación de un penalti convertido por Zalazar, siempre peligroso en las faltas de media y larga distancia. Dertycia no fue ni la sombra de aquel delantero peligrosísimo que tanto daño hizo en el anterior Tenerife de Valdano. El Albacete terminó consiguiendo un empate para tranquilizar a los suyos mientras que el Celta se llevó lo que había buscado apoyado en la muy buena tarea del argentino Desio, quien se plantó delante de la línea defensiva, como volante central, y fue fundamental para darle orden a su equipo, poco trabajado según la óptica de su nuevo entrenador.
No puede caber duda que tanto uno como el otro deberán levantar mucho para dar algún tipo de pelea en esta Liga. Ambos conjuntos dejaron interrogantes en lo colectivo y sólo algunas piezas individuales se salvaron del anonimato. Tampoco puede haber duda que tanto Albacete como Celta tienen materia prima para levanta la producción. |