EL MUNDO DEPORTIVO.- El Betis rompió en mil pedazos al Albacete. Los añicos volaron para conmemora los mil partidos que el equipo andaluz cumplió ayer en la Primera División.
El Benito Villamarín se vistió de gala para celebrar el regreso bético al fútbol grande, tras algunos años de zozobra en su tránsito por la Segunda ‘A’. Y la gente verdiblanca disfrutó de lo lindo con una fiesta de goles y buen fútbol.
El Albacete apenas aguantó el tipo durante media hora, con su control en el centro del campo carente de llegada. De hecho, el equipo que dirige Benito Floro (que ayer vio el partido desde la tribuna) sólo remató dos veces sobre la puerta de Jaro, y en ambas ocasiones lo hizo desde su propio terreno, con sendos obuses del uruguayo Zalazar.
El Betis encarriló el encuentro con dos tantos en cinco minutos. El 1-0 llegó tras un lanzamiento de falta de Aquino que Balaguer no consiguió atrapar, y Cuéllar, que llegaba a buscar el rebote, empujó a la red (34’). Poco después fue el propio Aquino quien culminó una gran jugada de Cuéllar, con un cabezazo que dejó al portero visitante a media salida (39’). El Villamarín era un clamor.
Tras el descanso el partido parecía sentenciado, ya que el Albacete no ofrecía réplica al juego bético. De hecho Cuéllar pudo marcar el tercero cuando apenas se habían jugado dos minutos de la reanudación, y poco después una 'vaselina' de Stosic se fue apenas desviada.
Ni siquiera el gol del recién ingresado Dos Santos (66’) puso nervioso al Betis. Todavía no habían transcurrido dos minutos cuando Ureña puso una rúbrica de oro a su excelente tarde: centro de Menéndez desde la derecha y cabezazo inapelable del capitán dél Betis (68’). Otra vez la reacción de los de Serra Ferrer no dejaba resquicio para el sueño del Albacete. Las ocasiones del local se sucedían a destajo, y Cuéllar cerró su magnífica actuación con el 4-1 definitivo, colocando un latigazo con su pierna derecha a la escuadra izquierda de la portería de Balaguer (74’).
Era el fin de fiesta digno de una jornada histórica. El Betis tiene la lección bien aprendida en su regreso a la elite. El Albacete, en cambio, le dará mucho trabajo a Floro, su pretendido 'salvador'. |