EL MUNDO DEPORTIVO.- El Albacete logró ayer por primera vez derrotar al Sevilla en el Sánchez Pizjuán, rompiendo así un largo maleficio. Y, de paso, Benito Floro logró su primera victoria en su vuelta al banquillo manchego.
El Sevilla dio una paupérrima imagen a raíz de quedarse en inferioridad cuando quedaban por disputarse tres cuartas partes del encuentro por expulsión de Rafa Paz. Hasta ese momento el Sevilla era dominador. Aún sin llegar a crear oportunidades, daba la sensación de poder batir al rival de un momento a otro. Sin embargo, la autoexpulsión de Rafa Paz cambió radicalmente el partido. El Sevilla pasó a ser un equipo sin ideas, y casi siempre a merced del Albacete, que supo aprovecharlo.
No se había entrado en calor en la segunda mitad, y después de que Suker tuvo la oportuviera la oportunidad de marcar de falta directa, el equipo de Benito Floro se quedó mano a mano con Unzué. Dertycia fusiló al meta navarro y allí empezó el calvario para el cuadro de Luis Aragonés.
Con el 0-1 el Albacete controló ante un Sevilla que quería reaccionar. Pero Suker, por protestar, tomó antes de tiempo el camino del vestuario por la segunda tarjeta amarilla. Los aficionados la tomaron con el presidente Luis Cuervas. Y por si faltaba algo, con nueve sobre el césped, el segundo tando del Albacete. Antonio acabó de margar la tarde y volvió a poner al Sevilla con negativos |