EL MUNDO DEPORTIVO.- El Celta casi se ha olvidado ya de lo que es ganar. Los hombres que dirige Carlos Aimar no conocen la victoria desde el 6 de noviembre, cuando vencieron por 1 -2 al Deportivo en Riazor. Ayer, ante el Albacete, mejoraron anteriores actuaciones, pero una vez más se mostraron incapaces de marcar un gol, algo que no logran desde antes de Navidad. Después de tres meses sin conseguir un triunfo, se estrellaron ante un Albacete que supo cerrarse y hacer su partido y como recompensa borró uno de los tres negativos que tenía en su casillero.
En el minuto 8, Patxi Salinas, de cabeza, envió el balón por encima del travesaño. En el 12, Molina paró un disparo de Carlos. En el 37 se produjo una jugada dudosa, cuando Patxi Salinas pareció desplazar a Manolo dentro del área. Y en el 41, de nuevo tuvo que intervenir Molina tras un tiro de Gil. Ya en la segunda parte, en el minuto 46 Fonseca dispuso de una oportunidad, pero Mariano logró enviar el balón a saque de esquina, al igual que Molina en el 47, tras un disparo de Gudelj. En el 52, llegó la ocasión más clara del Celta: tras una jugada que protagonizó al primer toque junto a Losada, Gudelj mandó el esférico por encima del travesaño. En el 88, el propio Gudelj, que se mostró muy luchador durante toda la tarde, obligó a Molina a intervenir.
Los vigueses dominaron al Albacete, pero no fueron capacedes de convertir en gol ni una sola de esas oportunidades. De desacierto en desacierto, prolongaron un domingo más esa racha negra que dura ya tres meses, desde el derbi gallego ante el Depor. Fonseca, mientras tanto, tuo en sus botas el 0-1 para los del Carlos Belmonte en el 89, pero después de desarbolar a Patxi Salinas y Alejo envió el balón alto. Pudo ser el tanto del triunfo para el Albacete. Pero al final ninguno de los dos equipos consiguió mover el marcador. El Alba, que al margen de esa jugada tampoco hizo méritos para más, borró un negativo y elevó a cuatro la cifra de los que pesan en estos momentos sobre el Celta. |