EL MUNDO DEPORTIVO.- La llegada de Julio Salinas al Sporting restableció los circuitos ofensivos del equipo asturiano, bloqueados a lo largo de una mediocre pretemporada. Formando un dúo eléctrico con el ruso Igor Lediakhov el delantero tuvo anoche un intenso debut con la camiseta rojiblanca del Sporting: en 45 minutos marcó un gol y se lesionó. La alegría de golear se volvió preocupcíón cuando notó un ‘pinchazo’ en una pierna, según sus propias palabras. Al menos, poco antes del descanso, Salinas tuvo el consuelo de abandonar el campo con el primer partido de Liga ya resuelto: 3-0, el mismo resultado que al final del encuentro. Por lo demás, el Albacete fue un juguete en manos del Sporting, que alcanzó su punto álgido en el día y el lugar precisos.
Coincídencia o no, el mejor Sporting se vio con Salinas en el césped, aunque el auténtico mando de las operaciones recayó en un mayestático Lediakhov. La escuadra de Ricardo Rezza bordó un primer tiempo muy completo en el que marcó sus tres goles. Rebasado el cuarto de hora, un disparo de Lediakhov se introdujo en el portal de Marcos tras rebotar en Maqueda, paradójicamente el mejor jugador de un Albacete muy flojo en todos los conceptos del juego. Seis minutos después del primer tánto de la Liga 95-96, un feliz contragolpe de Lediakhov dio la oportunidad a Salinas de estrenarse en la tabla de goleadores. Poco antes del descanso, Tomás cerró la cuenta para el Sporting. En esa jugada Salinas se lesionó y fue sustituído. No podrá jugar con la selección española ante Chipre.
La segunda parte fue sosa en comparación con la primera. Aún así, el Sporting tuvo ocasiones para lograr una goleada. Tampoco hacía falta. |