EL MUNDO DEPORTIVO.- El Levante y el Albacete empataron a cero en un terreno de juego impracticable. En muchas zonas del campo habían lagunas y charcos ya que el césped no absorvió las fuertes lluvias que cayeron en Valencia durante el sábado y la mañana de ayer.
Los dos equipos hicieron del esfuerzo su bandera, sobre todo el Levante, que con la expulsión de Fede Marín, en el minuto 43, por una fuerte entrada por detrás, tuvo que suplir con garra y ganas de hacerlo bien la inferioridad numérica. En los instantes finales, la fuerza física de los locales iba mermando, mientras que el Albacete decidió ir al ataque para buscar los tres puntos, aunque el 0-O puede considerarse un justo resultado.
Las dos ocasiones más claras las protagonizó el equipo visitante. En el minuto 58, Centurión remató de cabeza una falta centrada por Aquino, pero Rodri,guardameta del Levante, logró desviar a córner. Nuevamente Rodri, que había sido duda hasta el último momento, volvió a lucirse en el minuto 73 al dete ner un peligroso disparo de Luna, que ayer disputó su último partido con el Albacete. El partido dio bastante poco de sí en cuanto a juego, los jugadores bastante hacían manteniendo la verticalidad.
El entrenador visitante, Mariano García Remón, reconoció tras el partido que lo único destacable de los 90 minutos había sido el esfuerzo de todos los jugadores, y marcar un gol, tal como estaba el terreno de juego, era una lotería. |