EL MUNDO DEPORTIVO.- El filial, con tres defensas ayer, está nuevamente en zona de descenso, tras perder por goleada ante el Albacete en el Mini. Los azulgrana caminan hacia el abismo, porque no se vislumbra ningún tipo de reacción en un equipo demasiado frágil de juego y también —consecuencia lógica de los marcadores— de moral.
Los primeros cuarenta y cinco minutos se saldaron, no obstante, con ventaja azulgrana. Fue de todos modos un marcador engañoso porque los manchegos sin maravillar, tuvieron hasta cinco oportunidades claras de gol, no transformando ninguna de ellas por verdadera mala suerte.
Yahaya, una auténtica pesadilla por su rápidez; Aquino, al lanzamiento de sendas faltas, Ivan, Tito y Josico(éstos dos en la misma jugada) pudieron batir a un Arnau que estuvo inspirado la mayoría de las veces. El Barcelona B, por contra, logró batir a Valerio en una preciosa acción culminada por el goleador Gerard.
Tras el descanso el‘Alba’ fue un auténtico rodillo. En diecisiete minutos le dió la vuelta al resultado de forma espectacular. Todo lo que antes se le había negado luego se le puso de cara. Llegaron los de García Remón en tres ocasiones ante el marco barcelonista y en todas ellas dieron en la ‘diana’.
- DESEQUILIBRIO POLÉMICO
El tanto, sin embargo, que desniveló la balanza estuvo envuelto de polémica. Una carga, a nuestro entender ilegal, de Aquino a Quique permitió al primero servir el balón en bandeja de plata a Yahaya. Este tanto descentró a un cónjunto sin poder de reacción, qúe no puso en serios aprietos el firme sistema defensivo de los visitantes.
De nada sirvieron los cambios ordenados desde la banda. Dani Bouzas, que había salido poco antes, estableció el marcador definitivo a falta de tres minutos con una espléndida vaselina. |