EL MUNDO DEPORTIVO.- Un penalti señalado en el minuto 88 por Contador Crespo decantó a favor del Albacete un encuentro cuya segunda parte duró 55 minutos. La falta máxima, una de las varias cometidas sobre Yahaya (a quien le hicieron de todo en cada córner), la transformó Aquino.
Los manchegos vieron asi recompensado su esfuerzo pues fueron mejores, por ocasiones y ambición, que el Atlético. Además, Iván y Aquino estrellaron dos tiros en la madera. De todos modos el protagonismo se lo llevó el mal árbitro vasco. Mostró un rosario de tarjetas y envió a dos jugadores a los vestuarios, el visitante cuando apenas llevaba dos minutos sobre el campo. |