EL MUNDO DEPORTIVO.- El Lleida conquistó tres puntos de oro en el Carlos Belmonte en un partido con final de escándalo y en el que el rival concluyó con ocho hombres sobre el campo. Un tanto de Vicente cuando el tiempo reglamentario ya estaba cumplido dio la victoria a los de Martínez Bonachera a pesar de que hicieron bien poco, ofensivamente hablando, para adjudicársela.
Es más, los catalanes mostraron un fútbol cicatero y pocas veces aunque Calderón tuvo dos oportunidades en el primer período— arriesgaron en exceso. Todo ello frente a un Albacete que a los 35 minutos sufría la primera expulsión, la del capitán Menéndez, en una jugada que evidentemente marcó el desarrollo del choque.
A partir de ahi, la grada, muy sensibilizada por los últimos arbitrajes que su equipo ha padecido fue un clamor contra el valenciano Campos Andreu, un colegiado que tuvo serios problemas para abandonar la capital manchega. |