EFE.- El Albacete se llevó los tres puntos en el enfrentamiento regional contra el Toledo, en el que, primero, respondió con prontitud al tempranero gol de Jurado y, luego, aprovechó la ambiciosa táctica de Sergio Egea.
El partido tuvo unos inicios realmente espectaculares, porque tras adelantar Jurado a los toledanos en el minuto uno, el veterano Menéndez respondió en el tres con un soberbio testarazo.
A raiz de la igualada, el Albacete supo aprovecharse del arriesgado planteamiento de Egea, quien mandó a su equipo a jugar al ataque y ello motivó que sus jugadores dejasen muchos huecos en la zaga, con los que propició los contragolpes albaceteños.
El yugoslavo Dragan Vulevic, una de las incorporaciones del cuadro local a mitad de temporada, aprovechó dos de las cuatro oportunidades que tuvo para establecer el que a la postre sería el definitivo 3-1, aunque también el Toledo tuvo sus opciones, pero no sacó fruto de ellas.
Nada más iniciarse el segundo periodo, Toni Velamazán falló un tanto incomprensiblemente cuando estaba a un metro de la línea de gol, porque dió tiempo a que le arrebatasen el esférico. El ex oviedista pudo haber aumentado inmediatamente de nuevo la cuenta, pero su disparo desde la frontal del área se estrelló en el poste derecho de la portería defendida por Villalvilla. De aquí al final, el partido continuó por los mismos derroteros, con un Toledo muy adelantado pero sin gran peligrosidad y un Albacete que pudo ampliar su cuenta al contragolpe. |