EUROPA PRESS.El Sevilla logró hoy en su estadio una nueva victoria por un gola cero (0-0, al descanso) ante el Albacete que sirve a los hispalenses para consolidarse como líderes de Segunda División. Los de Nervión superaron una nueva prueba de fuego al demostrar que tienen banquillo para suplir las importantes bajas con las que encaraba el choque.
En los primepros 20 minutos de partido fueron los locales los que mantuvieron la posesión del balón aunque sin mucha profundidad en su juego. Los de Caparrós mostraron la misma disciplina en defensa de anteriores ocasiones y aunque sus llegadas a puerta eran escasas, en el minuto 2 César estuvo a punto de inaugurar el marcador gracias a un magnífico pase de Míchel.
Tras estos primeros compases de dominio local, el encuentro se equilibró, el Albacete comenzó a meterse en el partido y a acercarse con peligro a la meta nervionense. Así, el ex-bético Sabas, pudo adelantar a su equipo tras rematar de cabeza un centro de Juanlu, aunque el balón se marchó ligeramente desviado por encima del arco defendido por Notario.
La escuadra manchega no cesó en su intento de buscar el primer tanto y en el 34, fue de nuevo Sabas el que rozó el gol. El delantero se quedó sólo ante Notario, aunque algo escorado, y su disparo cruzado se marchó, rozando el poste, por la línea de fondo.
Por su parte, el conjunto andaluz, sin sus principales armas ofensivas, Olivera y Gallardo, llegaba con facilidad a la línea de tres cuartos aunque, ya en las inmediaciones del área rival, evidenciaba falta de imaginación. La anécdota de la primera mitad la protagonizó el árbitro de la contienda, Xavier Moreno, que tuvo un encontronazo con el sevillista Fredi, al que dejó tendido en el suelo y tuvo que ser antendido en la banda.
Tras el descanso, los pupilos de Caparrós salieron con más ansia de gol, y disfrutaron en los primeros minutos del segundo tiempo de dos clarísimas ocasiones para adelantarse en el luminoso, una de Tevenet, y otra de Míchel. Sin embargo, esta aparente mejoría de los sevillanos iba a quedar en agua de borrajas y el partido volvió rápidamente a la tónica de los primeros 45 minutos.
No obstante, en el minuto 74, cuando el encuentro parecía dormido y más igualado, iba a llegar la primera diana de los anfitriones, obra de un enrachado Míchel. El ariete, tras un buen pase del debutante Antoñito, superó al último defensor albaceteño y fusiló a placer a Cano.
Después del gol, la escuadra nervionense, llevada en volandas por el vibrante público del Sánchez Pizjuán, buscó con insistencia ampliar su renta, algo que finalmente no sucedió. De esta manera, los locales, con una nueva lección de trabajo y orden, lograron añadir tres puntos más a su casillero que le dan tranquilidad en las alturas de la tabla. |