EFE. El Albacete se impuso al Lleida por dos goles a uno, en un partido en el que el claro dominador fue el equipo ilerdense, pero en el que aprovechó más y mejor sus ocasiones fue el manchego que suma así tres puntos que otorgan una gran dosis de tranquilidad en la entidad manchega, no por la clasificación, sino por el mal ambiente que existía entre la afición y el técnico albaceteño.
En la primera parte, el Lleida, llevó en mayor medida el control del partido que el Albacete Balompié, a pesar de que fue éste último el equipo que logró adelantarse en el marcador merced al penalti transformado por Toril en el minuto veinte.
Los ilerdenses, mejores que los albaceteños, encontraron la recompensa a su dominio nueve minutos más tarde, cuando Ramón se aprovechó de un garrafal error defensivo de Raúl Valencia, que el jugador del Lleida aprovechó para batir a Cano con un bonito sombrero. Cabe destacar una jugada dudosa ocurrida en el minuto 27, cuando Jesús cayó en el interior del área visitante, en lo que para algunos fue un claro penalti, que no fue estimado como tal, por el colegiado del encuentro, el castellano-leonés Román González.
Poco más se puede destacar de la primera parte, aparte del lanzamiento de un libre directo que en tiempo de descuento ejecutó Juan Carlos Moreno desde muy lejos, obligando al meta Cano a sacar una mano y enviar el balón a saque de esquina.
El segundo tiempo comenzó con los mismos parámetros, un Lleida dominador ante un Albacete con pocas ideas, eso fue así, hasta que Julián Rubio hizo sus dos primeros cambios, dando entrada a Amunike y el Albacete lo notó, y dio entrada a Golokolosov y también lo notó.
Pero el que más lo apreció fue el Lleida que veía como su dominio resultaba infructuoso, dado que eran los manchegos los que lograban adelantarse de nuevo en el marcador.
Corría el minuto 62 cuando Javi Guerrero efectuó un disparo fuerte que no pudo atajar, el rechace fue recogido por Golokolosov que centró para que el defensa central Corona, entrando desde atrás, rematase de cabeza ajustando por bajo y junto al palo izquierdo de la meta de Busquets, para adelantar a su equipo. |