EUROPA PRESS. Leganés y Albacete empataron sin goles en un encuentro aburrido que sólo tuvo emoción en los minutos iniciales y finales del segundo tiempo, cuando los locales intentaron marcar con mayor intensidad y peligro.
La primera parte aburrió a todos los presentes, que no vieron trenzar ninguna buena jugada de ninguno de los dos equipos en los 45 minutos. Ambos conjuntos defendían con orden y con numerosos efectivos, lo que dificultaba el trabajo a los hombres de ataque.
De esta forma, sólo hubo una ocasión clara para abrir el marcador y no llegó hasta la media hora de juego. El delantero del Leganés, Miguel Angel caracoleó en el área, pero su centro no pudo ser rematado por Merino, que vio como el balón le rebotaba en el cuerpo para salir por la línea de fondo.
Esto fue lo único destacado en una primera mitad muy aburrida, hasta el punto de que a los 35 minutos ya había seis hombres en la banda haciendo ejercicios de calentamiento.
La reanudación otorgó dos claras oportunidaddes consecutivas al Leganés, en sendos cabezazos de Fede Marín y José Mari, pero ambos salieron ligeramente desviados. Aunque parecía que éste prometedor inicio revolucionaba el partido, pronto volvió a los cauces que se dieron en el primer acto y, de nuevo, el mal juego llegó a Butarque.
Sin embargo, en los últimos instantes el Leganés se fue arriba y creó varias situaciones de peligro con las que pudieron haberse llevado los tres puntos. En la más clara, el manchego Padilla sacó bajo los palos un buen cabezazo de Miguel.
A pesar de todo, era ya demasiado tarde para la reacción pepinera, que finalmente no pudo vencer a un equipo que, aunque defendió con orden, no creó una sóla ocasión de gol. |