EFE.- El Atlético no se desvía del camino hacia Primera, objetivo para el que dio un nuevo paso al frente al vencer al Albacete (3-2), aunque logró el triunfo con sufrimiento y angustia casi hasta el final.
Los rojiblancos se encontraron con un gol marcado muy pronto, que debía haberles servido para administrar bien el partido. Un minuto después de que el joven Pereda estuviese a punto de adelantar al Albacete, Aguilera enganchó un buen disparo desde fuera del área de Valbuena para batirle.
Habían transcurrido solo ocho minutos y el Atlético trenzaba jugadas de calidad. Incluso Fernando Torres pudo anotar el segundo con un remate de cabeza que se estrelló en el travesaño.
A los de Luis Aragonés se le ponía todo a favor para vivir un encuentro tranquilo en el Calderón, pero el paso de los minutos les devolvió a la realidad. Da lo mismo que se comience el partido con el marcador a favor. El Atlético convive con el sufrimiento. No es compatible con el sosiego y debe sudar los triunfos hasta el final.
El Albacete lo sabía y no se descompuso tras el tanto encajado. Dirigido desde el centro del campo por un hábil Toril, se estiró en busca de la portería de Burgos y como "el que la sigue la consigue" fue el propio Toril el que igualó de falta directa desde el borde del área. Era el minuto 38 y comenzaba un partido nuevo.
La segunda mitad transcurrió por los mismos derroteros, con un Atlético inquieto y con poco toque y un Albacete que daba por bueno el resultado y dejaba pasar los minutos sin sobresaltos.
Fueron los manchegos, sin embargo, los que pudieron adelantarse en el marcador en el inicio del segundo período, pero Burgos resolvió bien.
El Atlético jugó sus peores momentos, no supo llevar el partido con el tanto a favor y se puso nervioso con el empate, situaciones ambas ilógicas en un equipo que manda en la clasificación.
Solo alguna acción personal podía sacar a los rojiblancos de un partido trabado y con muchos cortes, justo lo que le interesaba al Albacete.
Y en el minuto 65 se produjo la jugada del partido. Un preciso y precioso pase de Fernando Correa fue enviado a la red por el portugués Dani Carvalho desde la otra banda con un bonito zurdazo.
Quedaban 25 minutos por delante y el Atlético fió su suerte al contragolpe. Cedió el mando al rival para apuntillar a la contra, lo que consiguió a falta de seis minutos para la conclusión.
Un magnífico servicio de Dani sobre Correa, dejó al uruguayo solo ante Valbuena, al que batió con calidad. Fue otro gran tanto, al igual que lo había sido el segundo, y sirvió para sentenciar el partido, aunque Basti de cabeza volvió a acortar distancias en el miinuto 89. |