EUROPA PRESS.- El Levante dejó escapar un domingo más dos puntos del Ciudad de Valencia (1-1), con mucha voluntad pero con poca solidez y calidad futbolística, ante un Albacete que se limitó a aprovechar la enésima ''cantada'' de Veiga en la presente campaña para sumar un punto que le mantiene en la lucha por el ascenso.
El partido comenzó del mismo modo que terminó el enfrentamiento del pasado domingo contra el Numancia. En el minuto 15, ante la mirada atónita y a la vez resignada del público del Ciudad de Valencia, Basti aprovechó un enésimo error monumental de Veiga para adelantar a su equipo. Primero, un mal pase atrás de Gerard y, posteriormente, el intento de regate del portero azulgrana al delantero visitante, provocaron la desgraciada jugada para los locales.
Ser más voluntariosos que su rival parecía que no era suficiente para que los discípulos de Pepe Balaguer ahuyentaran los fantasmas de la presente campaña. Ettien se erigió, a trancas y barrancas y con particular estilo, en el jugador más peligroso del conjunto local. Suya fue la primera jugada de peligro, en el minuto 12, aunque no logró cruzar los suficiente a la salida de Valbuena tras un gran pase al interior del área de Josemi.
Por su parte, el Albacete transmitía mucha más seguridad sobre el terreno de juego y hacía temblar las piernas de los defensores 'granotas' en cada una de sus escasas aproximaciones al área de Veiga. Aún así, tan sólo gozaron de la ocasión del gol de Basti, mientras que Valbuena tuvo que intervenir para detener sendos disparos peligrosos de Ettien y Lima desde la media luna.
EL LEVANTE SE TRANSFORMO EN LA REANUDACION.
Balaguer debió tener algo más que palabras con sus hombres en el vestuario, en el tiempo de descanso, puesto que el Levante saltó al campo con la sexta marcha en la reanudación. Así lo atestigua el tempranero gol del debutante Chota, que colocó el balón en la escuadra de la portería manchega con un zurdazo tremendo, tras recibir una asistencia en profundidad del lateral Aurelio.
Consciente de la necesidad de sumar los tres puntos, el Levante adelantó sus líneas en busca de un segundo gol, aunque seguía evidenciando sus carencias ofensivas. En el ecuador de la segunda mitad, Balaguer dio entrada a Kaiku para intentar romper la espalda de la defensa manchega. En el 75, el delantero de Galdácano puso un balón con un preciso centro en la cabeza de Josemi que a punto estuvo de convertir el mallorquín en el 1-2.
El punto era bueno para el Albacete, que se limitó a aprovechar los espacios dejados en la zona ancha por el Levante y a poner en jaque a la maltrecha defensa local. La mejor ocasión de los de Paco Herrera la protagonizaron José y Basti, cuando éste estuvo a punto de desviar a la red un disparo del primero, en el 67.
Tarjeta amarilla al entrenador del Levante, Pepe Balaguer en el minuto 87. |