EUROPA PRESS.- El Albacete Balompié logró la victoria ante el Numancia (3-1) en un partido con una pésima primera mitad que resolvieron los manchegos en el segundo tiempo gracias a la rapidez de sus puntas y a los errores en defensa del Numancia.
El partido tuvo media hora de nula intensidad con dos equipos bien plantados en el campo, pero con muchos jugadores siempre por detrás del balón. De esta manera lo difícil era ver alguna jugada de peligro y realmente no se vio nada digno de mención hasta el minuto 11, cuando Duré remató a la red un disparo desviado de Miguel, pero el tanto no subió al marcador al estar anulada la jugada por fuera de juego. El Numancia planteó un partido muy defensivo con muchos hombres en defensa y renunció totalmente a las bandas intentando entrar siempre por el centro. Por su parte, el Albacete no tuvo más intenciones ofensivas que su rival y esperó atrás intentando aprovechar algún contragolpe que no llegó a producirse.
Así fueron pasando los minutos entre la inoperancia de unos y otros, los errores y los robos de balón. Sin un dominador claro en el encuentro fue el Numancia el que tuvo el balón más minutos en su poder, pero siempre lejos de la portería de Valbuena.
Durante esta primera media hora no hubo juego sobre el estadio Carlos Belmonte, el Numancia tocó el balón en el centro del campo, pero no llegó a tener ni una sola ocasión de gol, mientras que el Albacete avisó, con escaso acierto, en un contragolpe en el minuto 32 en un disparo alto de Duré.
Tres después, en el 35, Toril sacó una falta desde la derecha y Léniz marcó de cabeza el que era su tercer gol en dos partidos. El vasco resolvió otra vez para el Albacete en un encuentro en el que ninguno de los dos equipos parecía capaz de marcar. Léniz, que no suele jugar, volvió a ser el revulsivo manchego al igual que lo fue el pasado miércoles en Badajoz. El gol no cambió para nada el encuentro, y hasta el descanso, ambos equipos siguieron con la misma tónica perdiendo balones y sin crear ningún tipo de peligro.
FALLO LA ZAGA SORIANA.
El Numancia cambió su dibujo táctico abandonando la defensa de cinco para jugar con cuatro hombres en línea, y Duque dio entrada a Parri y Lobera para reforzar su centro del campo y llegar más por las bandas.
En el minuto cinco en un contragolpe del Albacete éste pudo incrementar su ventaja en el marcador puesto que Jesús Perera se plantó solo ante Nuñez, pero el meta despejó con el pie. Los cambios no revolucionaron al Numancia, que siguió con sus carencias en ataque, pero el juego ganó en viveza y el Albacete encontró más espacios para contragolpear.
El Numancia se estiró algo más intentando penetrar por las bandas, pero ni unos ni otros controlaban un partido, que hasta ese momento, iba sin rumbo. El choque entró a partir del minuto 55 en un juego rápido de ida y vuelta con unos y otros llegando con facilidad al área contraria. Y así en el minuto 17 de esta segunda mitad Jesús Perera se internó en el área y fue derribado por Nuñez. La pena máxima la transformó Toril.
El gol dio sensatez al juego del Albacete que salió más y mejor por las bandas y empezó a jugar con tranquilidad en defensa. En el Numancia sólo las internadas de Lobera dieron alguna opción en ataque al equipo soriano.
Cuando más tranquilo estaba el Albacete, un balón largo de Barbu acabó en Alberto que acortó distancias en el minuto 74. A partir de ahí el partido ganó en intensidad y emoción hasta que en el minuto 83 Alex falló y le dejó un claro balón a Perera que superó a Nuñez en su salida y marcó a puerta vacia. De ahí hasta el final varios intentos del Numancia por acortar distancias, pero ya sin mucha fe.
Con esta victoria el Albacete suma su segunda victoria consecutiva y corta una racha de derrotas sufridas en el Carlos Belmonte, devolviendo al conjunto blanco al grupo de perseguidores y pensando otra vez en luchar por el ascenso.
En el descanso, el jugador del Albacete Mikel, lesionado de gravedad, recibió una placa de la peña que lleva su nombre. |