EUROPA PRESS.- El Albacete se llevó una agónica victoria ante el Nàstic (por 1-0), gracia a los deméritos del rival más que a sus propios méritos, pero que le permite mantener sus opciones para luchar por conseguir el ascenso a Primera División.
El Carlos Belmonte registró una de las peores entradas de la temporada en un choque en que los manchegos recibían a uno de los equipos que deambulan por la zona baja de la clasificación.
El Nàstic planteó de salida un partido abierto, lo que dejaba huecos para el Alba. En el minuto tres un pase de Basti a Duré concluyó con disparo del hispano-argentino que despejó el meta visitante. A los 10 minutos, en la segunda llegada del conjunto local, una jugada de José la culminó Basti abriendo el marcador.
El tanto fue protestado por los jugdores catalanes, que reclamaron una posible mano de Basti en el control del balón. El encuentro, con escasos alicientes desde el inicio, se puso de cara para el Alba, un equipo que juega más cómodo al contragolpe, mientras el gol fue un mazazo para un Nàstic necesitado, que había salido con más ganas que acierto al terreno de juego.
El conjunto catalán buscó el gol en la primera mitad, pero casi siempre con tiros lejanos de Pinilla que no llegaron con peligro a puerta.
La inoperancia del Nàstic dio el dominio al 'Queso mecánico' durante la primera mitad, al que el gol le hizo tener, sorprendentemente, más precauciones defensivas.
El Albacete llegaba con cierta claridad a las inmediaciones del área visitante. En el minuto 40, José cabeceó con peligro un centro de Duré desde la derecha, pero Ruiz evitó el tanto en una buena parada.
La primera mitad terminó tras 45 minutos de juego insulso en el que el Nàstic dio una pobre imagen y el Albacete, sin jugar bien y casi sin querer, se marchó con ventaja a los vestuarios.
SOSA SEGUNDA PARTE DONDE NINGUN EQUIPO ACERTO DE CARA A PUERTA.
En la segunda mitad el juego todavía fue más pobre que en el primer periodo y desde el comienzo el Albacete dejó toda la iniciativa al Nàstic, pero los catalanes fueron incapaces de marcar.
En el minuto cinco, un centro sin demasiado peligro fue rematado por Deus para que Valbuena enviara a córner. Poco después Deus tuvo la mejor ocasión del Nàstic tras un excelente control dentro del área, pero su remate lo despejó milagrosamente con el pie el cancerbero.
Fueron jugadas aisladas de un partido horrible en el que el Alba enfadó a su afición por su pobre ambición. Y el Nàstic mostró las carencias que le tienen en puestos de descenso desde el principio de temporada.
Cada vez que los locales llegaban al área, creaban peligro, sobre todo en las botas de Duré, que tuvo tres ocasiones consecutivas a la media hora de juego. El Nàstic no sabía defender y en ataque era inoperante y sólo Pinila ponía gotas de caliad. En una de ellas Herrero remató fuera a un metro de Valbuena.
En los minutos finales, los huecos de la defensa catalana no los aprovecharon los manchegos, aunque José tuvo un par de buenas ocasiones. Al final el gol de Basti en la primera mitad fue suficiente para doblegar a un Nàstic que dio una pobre imagen siendo el peor equipo que ha pasado por el Carlos Belmonte y eso que enfrente tuvo al Albacete más flojo de la temporada. |