EUROPA PRESS.- Albacete y Eibar empataron (0-0) en un intrascendente encuentro en el que ningún equipo se jugaba nada, ofreciendo un pobre espectáculo ante la grada del Carlos Belmonte que acabó silbando a su equipo.
Los primeros minutos fueron muy sosos, con ligero dominio del Eibar, que no creaba peligro. A los nueve minutos el Eibar tuvo la mejor ocasión en un penalti de Padilla sobre Aldeondo.
José Felix Guerrero falló el penalti ante el meta Cano, que mandó el esférico a córner. El partido careció de rapidez, aunque el Eibar intentó jugar por bandas, pero sin crear ocasiones.
El Albacete se dejaba llevar y se limitaba a cumplir sobre el campo sin intentar nada para superar a su rival. En el minuto 29 unos errores de la defensa y portero del Eibar provocaron que el balón se pasease junto a la portería del portero visitante, pero no llegó ningún jugador manchego.
El equipo local se animó un poco tras esa acción y en los minutos 33 y 34 dos pases de Basti no encontraron ningún remate final. En los últimos minutos de la primera parte el Eibar intentó sacar provecho de los saques de esquina, pero no llegó a rematar.
Con el aburrimiento general se llegó al descanso aunque los últimos minutos de la primera parte dejaban en la grada cierto interés para la segunda mitad.
POBRE ESPECTACULO EN LA SEGUNDA PARTE CON BRONCA DEL PUBLICO.
En los primeros minutos de la segunda la iniciativa correspondió al conjunto manchego, aunque el Eibar se resistió, llegando a las inmediaciones del área rival, pero ningún equipo tuvo ocasiones claras.
El partido fue tan malo que pasado el cuarto de hora se oyeron los primeros pitos de desagrado desde la grada. El Eibar, pese a no llevar más peligro, si que intentó atacar, pero careció de recursos para superar a la segura defensa local.
En el minuto 29 el Alba tuvo la mejor ocasión con un remate de cabeza de Juanlu, que Iru despejó con mucho apuros. En los últimos minutos del partido, el Albacete arrinconó al equipo vasco, pero no culminó. Al final, justo empate entre los dos equipos en un encuentro que no pasará a la historia. |