EFE.- El Albacete ha vuelto a dar un paso importante para el retorno a Primera después de imponerse por la mínima al Tenerife. Los manchegos fueron superiores en todo momento, pero no supieron materializar sus ocasiones y sólo se adelantaron de penalti en una discutida decisión del árbitro. En la primera parte, la disposición táctica del Tenerife se le atragantó al Albacete. Ya había avisado César Ferrando, técnico de los manchegos que el partido sería largo, y a pesar de los innumerables problemas que encontraron los albaceteños para acercarse a la meta de Aragoneses, nunca llegaron a desesperar.
La jugada polémica del primer tiempo llegó cuando el colegiado anuló, a instancias de su auxiliar, un gol del albaceteño Mikel, por fuera de juego, la jugada fue muy protestada, pero su situación era ilegal.
Tras la reanudación, el Albacete siguió llevando el peso del partido, y poco a poco comenzó a llegar y con peligro. Parri tuvo su ocasión a los dos minutos, Iván Díaz buscó fortuna en el minuto 51, y uno más tarde, Mikel tuvo todo a su favor para inaugurar el marcador, pero el balón le botó mal antes de disparar, y su remate salió flojo, y sin problemas para Aragoneses.
Jugada polémica En el minuto 61 llegó la jugada del penalti que al final propició la victoria albaceteña. Jandro enganchó el balón en el centró del campo, se fue vertical a la portería, y en la frontal abrió a la izquierda ante la llegada de su compañero Delporte.
El francés se introdujo en el área y ante un tímido contacto de un defensa cayó al suelo. El colegiado no lo dudó, señaló la pena máxima y no atendió a las protestas chicharreras.
A raíz del gol encajado, el Tenerife abrió sus líneas, se fue en busca del empate y le dejó al Albacete los espacios que no había tenido en toda la tarde, y fue ahí, cuando el Albacete pudo sentenciar, pero Duré, totalmente sólo ante Aragoneses no fue capaz de batirle. |