EL MUNDO DEPORTIVO.- El Albacete ha iniciado el partido con diez hombres atrás dejando sólo a Botella como punta, lo que ha permitido que el Tenerife una a un cuarto hombre en su ataque lo que ha propiciado un dominio casi constante que si no ha producido más que dos goles ha merecido dos o tres más, por que el Tenerife ha demostrado en todo momento ser mucho más equipo que el Albacete.
Sin embargo hay que consignar que Botella, en el minuto 34, mereció el gol en un tremendo zambombazo que Aguirreoa, de forma inverosímil, envió a córner. En la segunda parte, el Tenerife ha incrementado con comodidad su dominio y mejor juego, y en los primeros diez minutos ya ha perdido hasta cuatro ocasiones clamorosas de gol.
Después ya los locales, convencidos de su superioridad y de la seguridad de su victoria, se han limitado a satisfacer a su público con juego muy brillante entre olés, aunque el partido ha finalizado 3-1 porque a tres minutos del final los albaceteños han conseguido en una falta inexistente el gol del honor. |