EL MUNDO DEPORTIVO.- El Oviedo consiguió su primer punto de la temporada en el Carlos Tartiere y el primer gol en su feudo. Un golazo, logrado por Jokanovic, que envió una soberbia vaselina casi desde el semicírculo central.
El pésimo estado del terreno impidió cualquier atisbo de buen fútbol. Las lluvias dejaron el césped impracticable. El balón se frenaba constantemente y era un problema controlarlo, optando los jugadores por el fútbol por alto.
Durante la primera mitad el Oviedo encerró prácticamente en su área al Albacete, aunque las ocasiones fueron muy escasas. Tan sólo un cabezazo de Carlos, en el minuto 23, que salió fuera junto al poste y un tiro de Andrades en el 32, que también salió fuera. Por su parte el Albacete, que estuvo siempre muy atrás, limitándose a defenderse, inquietó en el minuto 44 en una oportunidad de Menéndez que paró Viti.
Tras el descanso, el Albacete salió algo más arriba, en tanto que el Oviedo acusaba el esfuerzo desplegado. Aumentaron los errores y las imprecisiones a medida que el campo iba empeorando. El Oviedo controlaba con alguna dificultad, cuando llegó su gran gol. Sin embargo, pocos minutos después empataba el Albacete de penalti. Berto, en el minuto 79, interceptó con la mano un balón que iba a gol, lo que supuso su expulsión directa y la correspondiente pena máxima que transformó Sala en el 1-1 que sería definitivo. |