EL MUNDO DEPORTIVO (Pedro Líbero).- El cambio de entrenador en las filas del At. Madrid, la prensencia de Jesús Gil en el palco del Carlos Belmonte, y un Atleti que nunca bajó la guardia, dieron otro aire al equipo rojiblanco, aunque siempre fue a remolque en el marcador. El Atleti borró su negativo.
El partido resultó muy igualado de principio a fin por lo que el reparto de puntos puede considerarse justo. A lo largo de los 90 minutos, ambos equipos practicaron un fútbol rápido y con desplazamientos largos a las bandas, tratando de dominar el centro del campo.
En el primer cuarto de hora, de dominio local, se registró en el minuto diez un duro tiro de Menéndez, que atrapó con apuros Abel (ayer titular por lesión en el calentamiento de Diego). En el 22, cuando el Albacete ganaba 1-0, obra de Geli, Kosecki tuvo una clara ocasión.
Logrado el empate en el minuto 24, por medio de Quevedo, el Atlético se creció. Por momentos se hizo dueño del campo, destacando las peligrosas internadas de Kosecki, con el apoyo de Pedro.
El Albacete reaccionó faltando diez minutos para el descanso, período en el que Menéndez marcó el 2-1 a un minuto antes del intermedio y en el que se reclamó desde la grada un posible penalti cometido por Solozábal sobre Antonio.
En el segundo periodo, el Albacete jugó muy relajado gracias a la ventaja obtenida, pero Conejo, en el minuto 60, hizo penalti sobre Kosecki, que transformó Luis García en el empate que sería ya inamovible.
El Albacete hizo sus dos sustituciones. Salieron Zalazar, que jugó su primer partido de la temporada, y Ramón. De nuevo los locales tomaron la iniciativa y el Atlético de Madrid pasó por situaciones de apuro. Antonio y Dos Santos fallaron goles cantados. En los minutos finales se mantuvo la igualdad. Los rojiblancos gozaron de las oportunidades más claras, pero Luis García no estuvo afortunado en su remate. |