| Churros y Porras |
|
|
|
| Martes 05 de Enero de 2010 00:02 | ||||
|
En la liga española los finales y comienzos de año sirven, aparte de ocasión propicia para hacer un balance del curso que acaba, sobre todo para que se hable de posibles fichajes en el mercado de Enero, se proclame campeón de invierno el que quede líder en la última jornada liguera del año y tomen vacaciones un colectivo privilegiado de trabajadores los cuáles, aún formando parte del mundo del espectáculo, descansan en fechas en las que los hoy en día ya sólo clientes disponen de más tiempo para acudir a los campos.
Cabrero no puede detener el afortunado remate de Sergio Rodríguez (Imagen: Josema Moreno - Gente)
Está claro que ésto no es la Premier inglesa, donde siguen respetando o al menos son conscientes de quiénes son los que mantienen el chiringuito. En cualquier caso es, como decía antes, tiempo de revisión casi a mitad de camino, tiempo de "evaluación" que diríamos aquellos que estudiamos la antigua E.G.B. y, puestos a extender el simil, el examen al que nos enfrentamos el pasado sábado es de aquellos que llamábamos finales y no un simple "control". Visitaba el Belmonte un histórico como el Hércules de Alicante que, aunque en los últimos años arrastraba tras de si las mismas necesidades de "apaño" que su Estadio, siempre es un rival digno de respeto; mucho más si además elabora un equipo a base de talonario y con el ascenso como único objetivo como ha hecho esta campaña. Cuando cada uno de los equipos es mejor en una parte el empate suele ser el resultado más justo. Aunque también depende de cómo se mire. Julián Rubio podría pensar que tras el descanso el Alba tenía que haber sentenciado, mientras que Esteban Vigo podría agarrarse a que tras la reanudación el Hércules se hizo con los mandos. De estas dos visiones contrapuestas me quedo yo con la del de Montealegre, y no por partidismo, sino por las sensaciones vistas en el terreno de juego. El propio "boquerón" reconoció que su equipo jugó una primera parte horrible y sufrió mucho con los balones largos a la espalda de los zagueros y, con Stuani y Fernando Sales convertidos en la pesadilla de los alicantinos. Por el contrario, y salvo los agobios finales propiciados fundamentalmente por jugadas a balón parado, el Hércules no dió sensación de superioridad ni de peligro en ningún momento como si que lo había hecho el conjunto local en el primer tiempo. Durante todo el primer acto el Hércules apenas inquietó la meta defendida por Cabrero mientras que el Albacete tuvo hasta tres llegadas con claridad en las botas de Stuani, Sousa y Sales. Los pupilos de Rubio desarrollaron un juego vistoso, con combinaciones rápidas que llegaban a una grada ávida de buen fútbol. Un claro indicativo de ese dominio abrumador de los locales fue ver, al descanso, que en el casillero de amonestaciones los herculanos se "imponían" por un rotundo 4-0 siendo 3 de esas cartulinas para su línea defensiva.
Fernando Sales bate a Calatayud (Imagen: Josema Moreno - Gente) Transcurría el minuto 40 de partido cuando Sousa pisaba el área visitante perdiendo el balón ante su par y provocando un rechace que le llego a un hipermotivado Sales que, sin pensárselo, ajustó cuentas con sus ex- de un fuerte disparo cruzado ante el que nada pudo hacer Calatayud. El partido se ponía franco para el Alba y mucho mejor pudo ponerse si, ya en tiempo de prolongación, el aragonés Jaime Latre hubiera sancionado con la segunda amarilla una clara mano del visitante Rodríguez. Tras la reanudación, el "boquerón" Esteban movió el banquillo a la caza del empate y, el Alba buscó finiquitar el partido a la contra; sentencia que pudo llegar primero en un fuerte disparo de Stuani desde la frontal que rechazó Calatayud y más claramente en un contraataque llevado por Callejón y Sales que el primero remató fuera por apenas unos centímetros. Y, paradojicamente la jugada clave del encuentro llegó a renglón seguido: balón dividido que López Ramos es incapaz de despejar de forma contundente y que provoca que Cabrero se quede a media salida y arrolle con los brazos a Delibasic. Penalti claro que Cristian anota lanzando el balón a la derecha del oscense. El Hércules se fue entonces al ataque aprovechando el gran bajón físico que experimentó el Albacete y así, en un visto y no visto, cuando todo el pescado parecía vendido y sin saber muy bien como llegó el mazazo en forma de gol de "churro" como decíamos en el cole.
Los Protagonistas (Imagen: Josema Moreno - Gente)
Cabrero (7): Muy seguro durante todo el partido. Por el penalti y el rocambolesco gol final cargará injustamente con las culpas de una derrota que no solo a él le corresponden. Callejón (4): Falló el balón de la sentencia y, se le echa muy en falta en las ayudas defensivas.
|
||||
Estadísticas
Estad. Históricas
| Resumen Temporada |
| Resultados |
| Comparativas |
| Clasificaciones |






